A partir de los 3 años, los niños tienen más establecida su personalidad y a veces puede parecer que ya no se desenvuelven con el resto de la gente como lo hacían cuando eran más pequeños.

Puede que te enfrentes con niños que se sienten molestos todo el tiempo y por lo tanto, su actitud es siempre en defensa hacia los demás. Mientras que otros niños parecen tener pena o miedo a convivir con otros niños.

Primero, tienes que recordar que todos son diferentes, incluso entre hermanos; hay quienes son muy sociables y otros que prefieren ser reservados. Sin embargo, si quieres ayudar a tu pequeño para que aprenda a desenvolverse mejor en su entorno y con una actitud mucho más positiva, estos consejos son para ti.

  1. No lo obligues a jugar con otros niños. Esto puede generarle estrés, ansiedad y recelo a la convivencia.
  2. Sin embargo, no lo aísles de la sociedad. Puedes llevarlo a clases de pintura o de gimnasia, donde el grupo de niños sea pequeño para que no se sienta intimidado.
  3. No olvides que tu pequeño es tu reflejo, si quieres que hable respetuosamente con los demás, hazlo tú también con él y el resto de la gente.
  4. Enséñale a tu hijo a leer las señales de disgusto, molestia, tristeza y alegría en los otros niños; esto le enseñará a ser empático con los demás y ayudará a mejorar su manera de relacionarse con el resto de la gente. Si crees que tu hijo tiene muchos problemas para desenvolverse en su entorno, no dudes en consultar a un profesional de la salud para ayudarte a aclarar todas tus dudas. Cuéntanos, ¿tú qué haces para ayudar a tu pequeño a que se sienta más cómodo en su ambiente?