Tú, mejor que nadie, notas el estado de ánimo de tu peque cuando hace la siesta o no, pero tal vez, no te has puesto a pensar todos los beneficios que le ofrece a tu hijo.

 

  1. Mejoran el humor del niño.
  2. Están menos irritables, por lo que los berrinches disminuyen.
  3. Enferman con menos frecuencia.
  4. Se reducen las probabilidades de que sean obesos de adultos.
  5. Mejoran la atención y el desarrollo cerebral.

 

Si bien no todos los niños duermen las mismas horas, ni en el mismo horario, es importante tener un parámetro de las necesidades que tiene tu peque. Por ejemplo, los niños entre 1 y 3 años requieren de 10 a 13 horas de sueño en total, incluyendo una siesta durante el día la cual varía según cada niño. Puede ser de sólo unos minutos, hasta de unas cuantas horas.

 

Te recomendamos:

  • Que la siesta no esté muy cerca de la hora de dormir ya que entonces será un problema conciliar el sueño por la noche.
  • Las rutinas de comida y de sueño en el mismo horario, le ayudará a tu hijo y a ti a tener un día más organizado y relajado.
  • Reconoce en tu hijo cuando pierda interés por el juego, comience a bostezar y a restregarse los ojos, no importa el reloj, es hora de hacer una siesta.

 

Así como hasta ahora has encontrado la mejor manera de alimentar a tu peque, las siestas es un buen complemento para su sano desarrollo; le ayudará tu pequeño en muchos sentidos y tú puedes aprovechar para dedicarte el tiempo que te mereces para descansar o hacer lo que más te gusta.