La pancita de tu pequeño no madurará por completo hasta cumplir los 2 años de edad  y durante este proceso es muy importante cuidar su alimentación, y observar desde el momento que empiece a probar nuevos alimentos, si hay algo que le ocasione intolerancia o alergia.

La intolerancia a la lactosa puede ser más común de lo que te imaginas, y no hay nada de qué preocuparse si lo detectas a tiempo, así evitarás que tu peque sufra algunas de las molestias que este padecimiento ocasiona.

Es importante saber que esta intolerancia se debe a la falta de producción de lactasa por parte del organismo, la enzima encargada de digerir la lactosa. Cuando esto sucede, la lactosa se queda en el intestino provocando malestares.

¿Cuáles son las señales para identificar si los lácteos están afectando a tu pequeño?

Normalmente los síntomas ocurren entre 30 minutos y 2 horas después de haber ingerido productos lácteos y las señales más comunes son:

  1. Diarrea
  2. Inflamación estomacal
  3. Cólicos alrededor del intestino
  4. Gases
  5. Náuseas o vómitos frecuentes

Si tu hijo presenta alguno de estos síntomas es importante consultar a tu pediatra, seguramente te sugerirá un examen de tolerancia a la lactosa, también posiblemente tendrás que probar eliminando todos los lácteos de su dieta y cuando le ofrezcas de nuevo algún derivado de la leche, observa cómo reacciona.

Es muy probable que debas sustituir los lácteos por productos deslactosados, de preferencia que sean especiales para niños, como NIDO® KINDER DESLACTOSADO, especialmente diseñado para cubrir las necesidades nutrimentales de los pequeños de 1 a 3 años y para niños de 5 años en adelante existe NIDO® FORTIFICADO DESLACTOSADO.

Recuerda que durante el crecimiento es muy importante que tu pequeño ingiera los nutrimentos que aporta la leche, por ello siéntete tranquila, que aunque tu hijo sea intolerante a la lactosa, con los productos NIDO® deslactosados le seguirás brindando los beneficios de la leche, además de otros nutrimientos importantes para su desarrollo, reduciendo las molestias.*

*En niños con intolerancia leve a la lactosa