Los berrinches o rabietas que hace tu peque son una forma de comportamiento que se caracteriza por llanto, gritos y movimientos incontrolados como respuesta a algunas necesidades que tiene en ese momento. Cuando tu hijo se siente frustrado, enfadado o desesperado reacciona con una descarga de sentimientos que es incapaz de controlar.

Los berrinches y el arte de decir “no” son típicos en los niños porque se encuentran en constante lucha con sus padres y también consigo mismos; tu peque está aprendiendo sobre sus sentimientos y límites.

Un claro ejemplo en el que quizá no sabes qué hacer es a la hora de la comida. Si tu hijo se rehúsa a comer es mejor que no insistas. Aunque la situación sea estresante, retira la comida con calma sin hacer comentarios y no ofrezcas nada más a pesar de los berrinches que realice.

Tu peque sabrá que si más tarde quiere comer tendrá que esperar hasta la hora de la siguiente comida o la colación acostumbrada. Fijar horarios y rutinas te ayudará a que comprenda la importancia de los hábitos. Los berrinches quizá no desaparezcan cuando tú quieres, pero con tu paciencia y dedicación, él comprenderá que no son la mejor opción de comunicarse con ustedes. Sé muy tolerante y procura siempre explicarle cuál es la mejor forma de pedir las cosas, muy pronto tu pequeño se olvidará de este comportamiento.